El seminario taller en Tarazá se realizó los días jueves 24 y viernes 25 de julio de 2014.

Los derechos a la vida, la seguridad, la salud, concentraron la atención de los líderes y lideresas de organizaciones sociales y defensoras de DDHH de Caucasia. El ejercicio fue parte de  la Escuela de Derechos Humanos para el Diálogo Diverso, realizada este fin de semana en esa población del Bajo Cauca Antioqueño.

Mónica Rojas, educadora del IPC, explicó que en los grupos de trabajo en Tarazá y Caucasia, se identificó que “el derecho la vida es uno de los más vulnerados en cada municipio. Esto se debe principalmente al conflicto armado. Pero la gente también habló de otros derechos como el empleo, ligado a la falta de condiciones para vivir.”

El derecho a la seguridad preocupó de manera notable a los participantes de Caucasia, en especial por situaciones ligadas a problemáticas como la extorsión, las intimidaciones, las restricciones a la movilidad y la connivencia de algunos miembros de la fuerza pública con agrupaciones ilegales.

“Para mí es muy importante estar en estos talleres donde se habla de derechos humanos porque en la edad que tengo yo, 69 años, pues desconocía esos derechos que uno tiene y aprende que debe reclamarlos a la entidad que corresponde”, expresó Hilda Teresa Barbero, miembro del Programa Adulto Mayor de Caucasia, quien participó en la escuela.

La lideresa agregó que le gustaría llevar ese conocimiento a su comunidad, en el corregimiento Pueblo Nuevo, para que sus vecinos sepan cuáles son sus derechos y cómo los pueden hacer respetar.

Además de profundizar conocimientos en derechos humanos, en estos espacios de formación, los líderes y lideresas también reflexionaron sobre las prácticas de estigmatización que afectan a las organizaciones sociales y a los defensores de derechos humanos.

“Una de las prácticas de discriminación más fuertes, por ejemplo en el caso de Tarazá, es la discriminación étnica hacia comunidades afros e indígenas. Eso es muy evidente en ese municipio y la gente expresó que hay demasiados estereotipos y prejuicios hacia estas comunidades e igual hacia los campesinos”, reveló Mónica Rojas.

La escuela para el diálogo diverso hace parte del proyecto “Derechos sin Estigmas: tolerancia y cultura de derechos humanos en Caucasia, Cáceres y Tarazá”, desarrollado por el Instituto Popular de Capacitación –IPC y apoyado por el Programa de Derechos Humanos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional –USAID.

Henry Villadiego, estudiante de psicología practicante en la Fundación de Personas con Discapacidad de Caucasia –Fundisca, resalto la importancia de estos procesos de formación porque “es ideal que todas las personas conozcan de derechos humanos y entiendan que somos diversos y que debemos ser tolerantes.”

Después de trasegar por los municipios de Tarazá y Caucasia, la Escuela de Derechos Humanos para el Diálogo Diverso continúa su jornada esta semana en el municipio de Cáceres, los días lunes 28 y martes 29 de julio. Allí otros 25 líderes y lideresas de diversas organizaciones aprenderán a conocer sus derechos y los de sus comunidades. En total la escuela espera capacitar a 75 personas de los municipios de Caucasia, Cáceres y Tarazá.

De manera paralela, este lunes 28 de julio en el municipio de Caucasia, el proyecto Derechos sin Estigmas realizará una jornada de reflexión con periodistas del Bajo Cauca. El propósito de la actividades abordar la relación entre periodismo, derechos humanos y estigmatización.

Este ejercicio contará con la participación de la Fundación para la Libertad de Prensa –FLIP y se desarrollará en la Universidad de Antioquia, entre las dos y las cinco de la tarde.

De manera adicional, el martes 29 de julio, por la emisora cultural de la Universidad de Antioquia, se transmitirá un debate radial cuyo tema central serán las estigmatizaciones de los medios de comunicación hacia las comunidades y los oficios, con énfasis en los defensores de derechos humanos.

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