Después de siete años de que un juzgado de Medellín declarara al río Cauca como sujeto de derechos, el pasado 27 de marzo se validó formalmente el Plan de Acción para proteger este ecosistema como sujeto de derechos. El plan establece una hoja de ruta con horizontes de hasta 25 años, estructurada en siete programas territoriales y cuatro líneas estratégicas y programas territoriales específicos, que buscan establecer un marco de gobernanza participativa que garantice la financiación, el monitoreo ambiental y el fortalecimiento del tejido social en la cuenca.
El encuentro contó con la participación del Cuerpo Colegiado del río Cauca, integrado por líderes y lideresas de la cuenca baja del río; representantes de la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación, Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Ministerio de Ambiente, Corantioquia, EPM y la Jurisdicción Especial para la Paz; así como el Instituto Popular de Capacitación, el Centro de Empresa y Derechos Humanos y el Instituto Humboldt como organizaciones asesoras.
En la Agencia de Prensa del IPC conversamos con Edith Molina, integrante de la Dirección de Gestión Integral de Recurso Hídrico del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Gobierno Nacional, quien afirma que esta hoja de ruta representa un paso estratégico y significativo que va a permitir facilitar el cumplimiento de lo ordenado por la sentencia: protección, conservación, mantenimiento y restauración, y reconocimiento de las Generaciones Futuras como Sujetos de Derecho de Especial Protección. Así mismo, destacó que este proceso permitirá un mejor diálogo e interlocución con los estamentos accionados en la sentencia.
Agencia de Prensa: ¿Cómo fue la construcción de esa hoja de ruta, teniendo en cuenta que ya son 7 años desde la emisión de la sentencia?
Edith Molina: Es importante tener en cuenta que en los primeros años de la sentencia estuvo todo el tema de la pandemia, entonces entre 2019 y 2022, se realizó la configuración de la comisión y las primeras sesiones de los guardianes. En 2022, el Ministerio de Ambiente lideró el diagnóstico socioambiental de la cuenca con fuentes secundarias. En ese tiempo se levantó un Plan de Acción preliminar, pensado inicialmente desde el proyecto hidroeléctrico, o sea, aguas abajo.
Ya en 2023, se planteó construir un Plan participativo y se definieron tres fases: la fase 1 – Mesas de diálogo territorial, permitió identificar el relacionamiento de las comunidades con el río y darle voz, esa fue una fuente de información significativa porque nos permitió abordar la cuenta completa. y desde allí, definir transformaciones socioambientales desde una perspectiva macro. Fueron 21 mesas de diálogo en toda la cuenca y trabajamos con el Cuerpo Colegiado de Guardianes del río Cauca, con el Comité por la Defensa de la vida y el territorio, con la Plataforma Colaborativa y con los Consejos de Cuenca. Tratamos de incluir diferentes instancias de participación para poder identificar esas visiones en los diálogos territoriales.
La fase 2 – Concertación de acciones estuvo centrada en el trabajo con entidades nacionales, regionales y municipales para definir sus aportes al Plan; y la fase 3 – Validación, fue la que se hizo el pasado 27 de marzo, durante la sesión XVII de la Comisión de Guardianes, donde se validó el Plan como instrumento de gestión.
AP: ¿Cuál es el fin último de ese Plan de Acción o en qué momento se dice que el Plan de Acción ya tuvo resultados?
EM: Lo que pasa es que las órdenes de las sentencias son muy amplias y realmente garantizar los derechos que le han sido conferidos al río y a las comunidades, es un proceso de largo plazo. El Plan de Acción como instrumento lo que busca es generar una hoja de ruta que permita garantizar ese marco de cooperación entre actores que tienen una relación con el río. En esa misma lógica y constituyendo ese marco, lo que busca es poder generar apuestas conjuntas para garantizar los derechos del río y por eso se ha previsto que sea un instrumento a largo plazo.
Entonces, se han definido tres criterios de temporalidad.
- Corto plazo (7 años): En los que buscamos armonizar este Plan de Acción con los planes de desarrollo nacional y municipal.
- Mediano plazo (12 años): En los que podamos avanzar en restauración y alinearse con los planes de las corporaciones autónomas.
- Largo plazo (25 años): En los que podamos visibilizar las acciones de restauración.
En ese sentido, durante la comisión se solicitó que se incluyeran unos cortes de valoraciones y de evaluación al Plan que serán cada cuatro años y tomar medidas correctivas en el plazo que se requieran.
AP: ¿Cómo espera garantizar que funcione operativa y financieramente durante estos 25 años?
EM: El plan tiene programas territoriales definidos en siete segmentos de la cuenca, organizados por biorregiones:
- Alto Cauca
- Valle del río Cauca
- Eje Cafetero
- Suroeste–Oriente Antioqueño
- Cañón del río Cauca–Centro Antioquia
- Bajo Cauca
- Mojana–San Jorge.
Cada territorio debe tener una estructura de gobernanza para articular actores, definir proyectos y movilizar recursos de inversión. Si bien el Plan de Acción tiene esas transformaciones y define unas estrategias en cuatro líneas, la idea es que en cada una de esas estructuras de gobernanza pueda tener acuerdos, defina proyectos y priorice acciones, para que, desde allí, se empiecen a movilizar los recursos en términos de inversiones de las diferentes entidades del orden nacional, regional y municipal.
Líneas estratégicas
Además, se habló de avanzar en la generación de un CONPES para tener soporte de política pública. La estructura básica operativa será: la hoja de ruta, los programas territoriales y los comités que coordinan responsabilidades e inversiones

AP: ¿Cuáles son esos mínimos que destacas del Plan de Acción?
EM: Hay una visión importante y es pensar que los derechos de la naturaleza no se pueden desligar de los derechos humanos, y ese es un mínimo básico para entender esta sentencia del río Cauca. En esa lógica definimos estas transformaciones indispensables para poder atender, tanto a las comunidades en su derecho a la dignidad, a la seguridad alimentaria, al ambiente sano y al agua, como al río con su conservación, protección, mantenimiento y restauración:
- Territorios y ecosistemas saludables
- Cultura e identidad fortalecida
- Pesca digna y de conservación
- Territorios adaptativos
AP: La sentencia decretó que los guardianes del río Cauca están ubicados en la cuenca baja, o sea, de la emergencia de Hidroituango, aguas abajo, Pero este Plan de Acción se construyó con comunidades de la cuenca alta y la cuenca media. ¿Cómo va a ser esa articulación entre ellos?
EM: Se hace necesario que se pueda reconfigurar el Cuerpo Colegiado de Guardianes, como instancia de representación legal del río. Sin embargo, en el proceso que estamos desarrollando, ha permitido identificar esas formas de trabajo comunitario que se dan en todos los territorios. Entonces, mientras la Procuraduría se pronuncia frente a esa reconfiguración, prevemos que en los programas territoriales participen actores comunitarios que ya desarrollan procesos de conservación y esas mesas deben conversar con la Comisión de Guardianes. Existe la solicitud de los actores comunitarios de ser reconocidos legalmente, pero es un trámite que debe hacerse vía judicial.
AP: ¿Cómo evalúas el proceso en materia de retos y expectativas?
EM: Ha sido complejo porque la cuenca lo es. Entonces allí hay una visión comunitaria importante que en términos de expectativas demanda también una serie de acciones y de coordinación con actores institucionales que no es fácil.
Lo más difícil ha sido concretar acciones con entidades nacionales y territoriales, pues muchas no concurren a las convocatorias y, quienes llegan, a veces buscan una defensa jurídica para no ser vinculados al fallo, en lugar de aportar al plan. Entonces para nosotros, ¿qué constituye un logro? Un logro es tener claro hacia dónde deben ir las intervenciones; esto facilitará acuerdos con actores institucionales, empresas y academia.
Sumar voluntades a una apuesta tan grande como es la cuenca del río Cauca no es fácil, pero siento que teniendo el instrumento se avanza bastante en el camino para llegar a unos acuerdos.
AP: ¿Cómo lees la participación de EPM y su apertura para la implementación de este Plan de Acción?
EM: EPM está sentenciado, pero existe un limbo frente a qué deben hacer específicamente. Evidentemente hay desconfianza social y es por esto que propusimos una ruta de confianza concertada con la comisión de guardianes.
Nosotros como Ministerio de Ambiente estuvimos haciendo el ejercicio de compilar cuáles eran las propuestas de EPM, pero esto se concertaría con la comisión de guardianes. Entonces, en el marco del Plan de Acción, lo que se incluye es definir cuáles serían los momentos de esa ruta y dejar ahí concretas la acción, la inversión y la gestión de EPM acorde a los resultados de esos espacios de trabajo con la comisión.
AP: Si bien el río Cauca ya es reconocido como víctima en su cuenca alta, no lo es en la cuenca media y baja, ¿Qué aportaría este reconocimiento en una instancia como la JEP?
EM: A mí me parece que es un escenario estratégico porque abre una ventana distinta para interpretar la vivencia del conflicto y reconocer que la naturaleza también tiene afectaciones. Hemos tratado de avanzar con la JEP para que en el Plan quede la noción de justicia restaurativa. Entonces vemos que puede ser una oportunidad para impulsar tanto la sentencia como el reconocimiento del río como víctima.